sábado 28 de julio de 2007

Hogar, dulce hogar



Cuando llegué a Bruselas lo que más me preocupaba era encontrar piso. La verdad es que no me costó mucho, en dos días ya había encontrado y hoy ya puedo decir que estoy totalmente instalado en mi nueva casa. Os dejo unas fotillos del piso, para que veáis lo chulo que está. Hoy toca la primera planta: el salón y la cocina. Y sí, ya sé que está todo manga por hombro, pero esa es la prueba fehaciente de que estoy totalmente en mi salsa ;)

26 kilos de vida

-"Duro pco la camista q m regalast. Un pajar cabrn acaba d hacr pleno"
-"Eso trae suerte"
-"Y que lo digs. M acabn d llamr d la fundcion, m voy a bruselas cinco mess"

Y en eso estamos. Sólo han sido tres semanas, pero cambiar de país tiene lo suyo. Vuelos, hoteles, nuevo piso, número de móvil belga... Vamos, lo que se dice empezar de cero.
Y entonces miras a esa maleta que has cerrado a presión y te entra la duda. Tu vida en 26 kilos. ("Mierrrrda, me he dejado el peine"). Bueno, no creo que nadie lo note.